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A veces, la lluvia

Algo tiene que cambiar para que todo siga igual...

Y todo empieza porque quieresnecesitas una cama grande para ti sola, porque no solo es que te guste el espacio, sino el estar sola.

Y todos a tu alrededor te bailamos las aguas, tus tíos retiran un colchón, tu tía un somier, tu abuela te pinta el cuarto en el blanco más blanco y yo  atiendo los detalles.

Desaparecen retazos de niñez con total indolencia y de repente, cuando creemos que toda la infancia se va al rincón más recóndito, agarramos un cartel de “diseños” y decides que ese se queda, otro textil producto de un taller y de tus manos sinmiedoadolescenteaún y lo quieres volver a colgar.

Escogemos a Bruno Munari y a Sempé para tu repisa de libros y parece que solo saliste un momento de ti para coger aire, que sigues ahí, dentro de ese ceño fruncido de por las mañanas y de ese desaire con el que nos agasajas a diario. Dentro de esa sonrisa que tanto cultivamos y adoramos los que tienes alrededor.

-¿Crema protectora? 
-Sí.
-¿Lycras, escarpines, chaleco?
-Sí.
-¿Guantes?
- Sí, pero no los uso.
-¿Y todo aquello de la seguridad?
-Es que con ellos no siento el barco.
-…
Claro, y luego pretender que no utilices el teléfono como si fuera un walkie - talkie (“estoy bien”, corto) igual está un poco reñido…

-¿Crema protectora?

-Sí.

-¿Lycras, escarpines, chaleco?

-Sí.

-¿Guantes?

- Sí, pero no los uso.

-¿Y todo aquello de la seguridad?

-Es que con ellos no siento el barco.

-…

Claro, y luego pretender que no utilices el teléfono como si fuera un walkie - talkie (“estoy bien”, corto) igual está un poco reñido…

Siempre, siempre tienen cientomil cosas que contarse. Las oyes reír entre cuchicheos, abrazos exigidos por la abuela, se buscan, se entienden, siempre hacen por encontrarse y agradecen tantísimo que los gustos se hayan saltado una generación…

Igual se puede ser más adolescente, lo sé. Pero, en ocasiones, me atrevo a dudarlo…

Igual podemos ralentizar un poco el tiempo y celebrar lo cotidiano como extraordinario. Siempre.

*Gracias Giu por parar el tiempo para nosotras.

Casi ocho años entre un momento y otro, casi ocho años desde que te paseabas con un catálogo bajo el brazo diciendo “ha hecho un cuadro de mí”.

Emocionada es poco. Tienes suerte nena, mucha suerte de contar con amigas como ella a tus trece años.

Cuca, una vez más, nos dejaste sin palabras.

13. Uno sobre otro. Y lejos de pensar en la fama del temido número te enfrentas a él con una sonrisa que arrastra más sonrisas a su paso, con una insolencia (que esperamos) pasajera y con unas ganas de todo que empujan a toda la casa a tu lado. F E L I C I D A D E S.

13. Uno sobre otro. Y lejos de pensar en la fama del temido número te enfrentas a él con una sonrisa que arrastra más sonrisas a su paso, con una insolencia (que esperamos) pasajera y con unas ganas de todo que empujan a toda la casa a tu lado. F E L I C I D A D E S.

Todo listo, todo en orden. Vamos al dentista, tan solo te dan flúor.
-Venga, no vuelvas al cole ahora, vamos a ver a Alejo, vamos a la peluquería, pasamos por donde Marta ¿te apetece?
-Jo, mamá, no digas eso, cualquier madre diría lo contrario. No puedo faltar, tengo francés e inglés, son otros idiomas y si falto no me entero. También tengo sociales y el primer día de tema lo explican todo, no quiero tener deberes pendientes y no sabría qué decir mañana.
-… Menos mal que en esta casa alguien”aguanta el equilibrio”…

Todo listo, todo en orden. Vamos al dentista, tan solo te dan flúor.

-Venga, no vuelvas al cole ahora, vamos a ver a Alejo, vamos a la peluquería, pasamos por donde Marta ¿te apetece?

-Jo, mamá, no digas eso, cualquier madre diría lo contrario. No puedo faltar, tengo francés e inglés, son otros idiomas y si falto no me entero. También tengo sociales y el primer día de tema lo explican todo, no quiero tener deberes pendientes y no sabría qué decir mañana.

-… Menos mal que en esta casa alguien”aguanta el equilibrio”…

Ojalá todas tus fracturas fueran así de limpias y tuvieran una reparación tan sencillamente prosaica: parafina, resina poliéster (1 litro), lija de agua 320 + 800, Gelcoat.
Igual, si nos aprendemos bien las proporciones, podemos reparar también tus fracturas de emocional adolescencia…

Ojalá todas tus fracturas fueran así de limpias y tuvieran una reparación tan sencillamente prosaica: parafina, resina poliéster (1 litro), lija de agua 320 + 800, Gelcoat.

Igual, si nos aprendemos bien las proporciones, podemos reparar también tus fracturas de emocional adolescencia…

¡Ja! y de repente, con los mismos ingredientes, todo es completamente distinto.
Y es que seguir el “manual del buen adolescente” debe ser agotador y los domingos son un perfecto día para aflojar y que tu madre recupere la cordura (y la esperanza)…

¡Ja! y de repente, con los mismos ingredientes, todo es completamente distinto.

Y es que seguir el “manual del buen adolescente” debe ser agotador y los domingos son un perfecto día para aflojar y que tu madre recupere la cordura (y la esperanza)…

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